CONFLICTO Y REPRODUCCIÓN EN LA SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN
De toda la documentación aportada por el profesor Julio Cesar de Cisneros para este segundo tema del seminario de Sociología de la Educación, el tema que más me ha llamado la atención sobre la desigualdad social ha sido el relacionado con la TEORÍA CREDENCIALISTA de Randall Collins (1989), autor señalado en el post anterior. De esta manera relaciono la información aportada en el primer tema con este segundo.
LA TEORÍA CREDENCIALISTA DE RANDALL COLLINS
La teoría credencialista de Randall Collins parte de la teoría weberiana de las
clases, especialmente de la idea de grupo de estatus y de su diferencia
con el concepto de clase (y,por lo tanto, basándose
en la idea weberiana de que el poder es más que
económico). Collins señala que los individuos
más cualificados no ocupan trabajos que requieren
un elevado conocimiento y uso de la tecnología, sino
puestos administrativos y burocráticos en el sector público
y en grandes corporaciones privadas, que son en definitiva
los que proporcionan mayor poder.
Las posiciones de poder y prestigio se adquieren por medio de la diferenciación entre los grupos, y no sólo en los conocimientos, sino sobre todo en los estilos de vida. Las formas de vestir, de habla, de presentación, etc., son discriminantes en la
conducta de los diferentes grupos y constituyen rituales que han servido históricamente a los grupos de estatus para alcanzar posiciones de poder y privilegio. Por lo tanto, no es la productividad de los individuos lo que determina la obtención de los buenos empleos, sino las formas de presentación y los estilos culturales diferentes.
Collins identifica a la educación como mecanismo fundamental para la diferenciación entre grupos y como institución que otorga credenciales que permitirán el acceso a los mejores empleos. Los grupos dominantes luchan para que la educación constituya una señal de diferenciación y distanciamiento respecto a los otros grupos sociales, e intentan introducir cambios para revalorizar determinados títulos y devaluar otros. Como comentamos en el anterior post, el autor considera que de esta manera es normal que haya una mayor demanda de la educación , ya que de esta manera las clases más bajas pueden optar a una movilidad social ascendente. El interés por alcanzar las escasas posiciones de poder y prestigio provoca el conflicto y la competencia entre grupos sociales por situar a sus miembros en la cúspide del sistema educativo, y ésta, y no otra, es la explicación de la expansión de la educación.
Las posiciones de poder y prestigio se adquieren por medio de la diferenciación entre los grupos, y no sólo en los conocimientos, sino sobre todo en los estilos de vida. Las formas de vestir, de habla, de presentación, etc., son discriminantes en la
conducta de los diferentes grupos y constituyen rituales que han servido históricamente a los grupos de estatus para alcanzar posiciones de poder y privilegio. Por lo tanto, no es la productividad de los individuos lo que determina la obtención de los buenos empleos, sino las formas de presentación y los estilos culturales diferentes.
Collins identifica a la educación como mecanismo fundamental para la diferenciación entre grupos y como institución que otorga credenciales que permitirán el acceso a los mejores empleos. Los grupos dominantes luchan para que la educación constituya una señal de diferenciación y distanciamiento respecto a los otros grupos sociales, e intentan introducir cambios para revalorizar determinados títulos y devaluar otros. Como comentamos en el anterior post, el autor considera que de esta manera es normal que haya una mayor demanda de la educación , ya que de esta manera las clases más bajas pueden optar a una movilidad social ascendente. El interés por alcanzar las escasas posiciones de poder y prestigio provoca el conflicto y la competencia entre grupos sociales por situar a sus miembros en la cúspide del sistema educativo, y ésta, y no otra, es la explicación de la expansión de la educación.
REFLEXIÓN
Con su teoría credencialista, Randall Collins explica que el aumento de la educación se produce por las ansias de poder de las clases dominantes. Por lo tanto, la expansión educativa se relaciona con la estructura productiva; de tal manera que las clases más bajas acceden a puestos de trabajo menos prestigiosos mediante su educación y las clases más altas acceden a puestos de mayor prestigio social con su educación.
Además, este autor afirma que las clases dominantes modifican la valoración de determinadas carreras para jerarquizar la educación y así que unos títulos tengan mayor valor que otros. Así, los miembros de las clases altas no obtendrán un trabajo en función de su educación sino trabajos burocráticos y en empresas privadas, ya que dotan de mayor poder y así se establece en esos títulos académicos.
Para finalizar este post, debemos destacar además de la desigualdad social entre clases la desigualdad por género, relacionada también con la teoría de Randall Collins. Una desigualdad que ha existido y existe en la actualidad aunque poco a poco se va igualando los derechos entre hombres y mujeres. No obstante, encontrar empleo sigue siendo una quimera, si bien en estos tiempos ya es difícil de por sí, para la mujer mucho más. Collins explica con su teoría que la sociedad se separa por grupos económicos, pero como ya sabemos, la desigualdad por género intenta dividir la sociedad en función del sexo. Hoy en día hombres y mujeres pueden acceder por igual a la educación, tanto pública como privada, algo que como comentamos en el anterior post en décadas anteriores no era posible una igualdad de inclusión entre sexos.
Sin embargo, si nos fijamos existen ciertos empleos predestinados en función del género que serán más accesibles o no, ya que siguen existiendo viejos prejuicios sobre cuales son las tareas de los hombres (es el fuerte, el que mantiene a la familia, el valiente) y de las mujeres (labores de la casa, la débil, cuida de la familia). También observamos esta desigualdad en el sueldo percibido, ya que en la mayoría de trabajos las mujeres reciben un sueldo menor en comparación con los hombres aunque desempeñen las mismas o más funciones, debido al sobre valoración que se le da a los hombres a diferencia de las mujeres. Los tiempos están cambiando, y desde que comenzó el s.XXI las mujeres no han dejado de cogerle terreno a los hombres, pero aún deberemos esperar unos años a que las cosas se terminen de igualar. El más claro ejemplo en España lo encontramos en el deporte, materia que me atañe, como observamos en el siguiente enlace que adjunto a continuación de uno de los periódicos deportivos de mayor éxito en España:
BIBLIOGRAFÍA
- Bonal, X. (1998). Conflicto y Reproducción en la Sociología de la Educación. Sociología de la Educación. Barcelona: Paidós.


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